Vistas de página en total

martes, 6 de septiembre de 2011

Capítulo 1: Una universidad, una crisis económica y un plan llamado Bolonia.

Cuando uno llega a la universidad, lo primero que hace es trasladar sus expectativas a la realidad. Es evidente, que la visión que nos muestran las películas es algo...diferente a las universidades en las que acabamos estudiando, al menos en la que estudio yo. Además, siempre la realidad supera la ficción y acabas viendo cosas que te sorprenden.

Me esperaba que la universidad tendría una seriedad y un control más alto que en un instituto o un colegio, pero parece ser que nunca te dejarán de sorprender. Todo ha sido acrecentado gracias al nuevo plan Bolonia, no por ser un plan eficaz o no serlo, sino por las numerosas novedades que este plan introduce en la universidad. Novedades que muchas veces no son conocidas por los alumnos e incluso por los propios profesores. A esto, hay que añadir, los desajustes de horarios, la falta de información de temario en algunas asignaturas y por supuesto, la perla de mi año pasado, unos profesores y un departamento, de una determinada asignatura, algo...como expresarlo sin ofender a nadie..diferente y "revolucionario" para su época.

Luego, tenemos a la "señora" crisis que afecta a todo el mundo y la educación no iba a ser menos. Ésto ha aumentado el número de profesores asociados a la universidad (que personalmente me gustan más) y múltiples recortes para intentar ahorrar. Bueno, sobre la crisis, no hay mucho nuevo que contar.

Por último, el famosos plan Bolonia. Cuando se hacen cambios siempre hay quejas, a la gente no les gusta las modificaciones en la tranquila rutina y menos si éstas ni se conocen y son bastantes importantes para el futuro de dicha gente. En mi opinión, prácticamente, hemos estado desinformados sobre estos cambios, enterándonos al momento, quizás esto haya hecho que la reacción hacia Bolonia no haya sido muy...aceptable. Se debería informar mejor a los futuros universitarios, a los universitarios y a los profesores sobre Bolonia y los cambios que implican para evitar posibles malentendidos.

Personalmente, creo, que como en todo, Bolonia tiene partes buenas y partes malas. Me parece lógico que si pertenecemos a la unión europea, la enseñanza sea igual para todos los países de este agrupación y si algún día quiero trabajar en el extranjero, mi título universitario será válido en ese país y eso un gran avance. Además, en algunas facultades, como en la facultad de educación (la que principalmente interesa en este blog) pasa de ser una diplomatura (de 3 años de duración) a una lincenciatura (de 4 o más años de duración), es decir, una titulación de mayor nivel que permite contar con una mayor preparación en la docencia y más tiempo en las prácticas, que son igual o más importantes que las clases teóricas.
Las partes malas también son evidentes. La asistencia obligatoria es un tema interesante, no estoy en contra por vagancia...que también, sino porque en la universidad estudian personas de diferentes edades, muchas de ellas compaginan estudio y trabajo y bastante difícil ya es eso. Además, obligan a estar en clase a personas que no les interesa lo que se esta enseñando y molestan al resto del grupo. Ya somos todos mayorcitos y sabemos las consecuencias de ir o no ir a clase, el que quiere enterarse va a ir a clase, sea la asistencia obligatoria o no...me parece un atraso muy grande este punto. Por no hablar, de los problemas con los horarios de los alumnos con asignaturas atrasadas y que no han desarrollado el don de la omnipotencia. Otro problema, que afecta en mayor parte a los españoles, es el idioma. Con Bolonia, necesitas un nivel B1 en lengua extranjera para obtener tu titulación. es evidente que el idioma, actualmente, es más una obligación que una ventaja, y más siendo futuros maestros, pero da la sensación que los creadores de Bolonia ya presupone que por exigir un B1 en idioma extranjero, automáticamente, ya los alumnos adquieren ese nivel de conocimiento...como por arte de magia. Creo que deberían ser un poco más coherentes y realistas en este aspecto, bajar el nivel y exigir una enseñanza del idioma eficaz, con profesores preparados, con grupos reducidos y con una organización completa en los departamentos, incluso, algo de innovación a la hora de enseñar idiomas extranjeros. Si pides un nivel, hazte cargo de las consecuencias y exige una enseñanza a la altura de dicho nivel. Es verdad que en Bolonia vamos a trabajar más por nuestra cuenta, pero eso no significa que vayas a clase a mirar el techo.

Creo que Bolonia es un tema interesante y por ello he puesto una encuesta, a la derecha del Blog, para que podáis dar vuestra opinión sobre el plan Bolonia. Antes de nada, quiero decir que hay muchas personas que se han quejado mucho de Bolonia y muchas de esas personas...no sabían muy bien de que se estaba quejando...para evitar esa situación os pongo el enlace que ha puesto el gobierno para informa sobre este "interesante" plan: http://www.queesbolonia.gob.es/

En resumen, mi primer año en la universidad me gusto bastante, me di cuenta de que verdaderamente quiero ser profesor, conocí a buenos compañeros y a profesores que han sido un excelente modelo para comportarse en clase y otros que han sido un excelente modelo para no comportarse en clase.

En la próxima entrada más y mejor!